El descarrilamiento de un tren de carga de Ferromex en Naco, Sonora, provocó el derrame de aproximadamente 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que ya atiende la emergencia química.
El incidente ocurrió durante la madrugada del 26 de julio en la inmediaciones del del Rancho Potrero El Cobre, ejido Cuauhtémoc donde, de acuerdo con información oficial de la Coordinación Estatal de Protección Civil, uno de los vagones tanque volcó durante el descarrilamiento y como consecuencia una parte de la sustancia que transportaba derramó en el área.
De maner inmediata, las autoridades activaron un operativo de emergencia para contener los riesgos en la zona, aunque hasta el momento no se reportan personas lesionadas y perjudicadas por el derrame de la sustancia química.
No obstante, especialistas implementaron un protocolo para labores de evaluación, monitoreo y control, y con ello determinar el alcance del derrame a fin reducir cualquier riesgo para la población el medioambiente.
La zona permanece bajo resguardo preventivo mientras continúan las maniobras técnicas para recuperar el producto derramado y verificar que existan condiciones seguras antes de reanudar las operaciones ferroviarias.
El ejido Cuauhtémoc se ubica en el municipio de Naco, a poco más de 40 kilómetros de Cananea, sobre la carretera federal 2, en el corredor que comunica con Agua Prieta.
Se trata de una zona estratégica para el transporte ferroviario de carga, utilizada de manera constante para el movimiento de minerales, insumos industriales, combustibles y otros productos entre Sonora y la frontera con Estados Unidos.
Realizan muestreos de agua
Tras el descarrilamiento y como parte de la atención de la contingencia, la Conagua realizó monitoreos y muestreos en el agua y suelo para identificar posibles impactos ambientales.
En tanto, las autoridades de los tres órdenes de gobierno mantienen la coordinación de las acciones de atención e investigación.
En un comunicado de prensa, la Profepa informó que su personal se encuentra en el lugar para fortalecer las labores técnicas de inspección, vigilancia y evaluación ambiental derivadas del derrame del material peligroso el cual, supuestamente, no representa riesgo para la población.
«De manera preliminar, se informó que el derrame no representa un riesgo inmediato para la población. Sin embargo, la Profepa continuará con las diligencias de inspección para determinar la magnitud de los daños ambientales y, en su caso, ordenar las medidas de urgente aplicación e iniciar las acciones legales y administrativas que correspondan conforme a la legislación ambiental vigente», dijo la dependencia federal.
