Trabajadores en activo y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tlaxcala se sumaron a la movilización nacional para exigir el abastecimiento suficiente de insumos médicos, mejores condiciones laborales y respeto a sus derechos de libertad de expresión y organización sindical, ante lo que consideran posibles restricciones a estas garantías.
Como parte de la jornada de protesta, los inconformes marcharon por la capital tlaxcalteca hasta concentrarse frente al Congreso del Estado, donde expusieron sus demandas y exigieron respuestas tanto de su representación sindical como de las instancias correspondientes.
Abraham Varón González, enfermero adscrito al Hospital del IMSS ubicado en La Loma Xicohténcatl, explicó que la base trabajadora rechaza el incremento salarial de 2.9 por ciento, al considerar que resulta insuficiente y que el aumento se ve contrarrestado por una mayor carga fiscal.
“No es suficiente, estamos sufriendo un lastre fiscal: te permito ganar más, pero te retengo más impuestos, dinero que se va a ir a las Afores”, señaló.
El trabajador cuestionó también la incertidumbre en torno al futuro de los recursos administrados por las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), así como las restricciones que, de acuerdo con su explicación, existen para disponer de ellos bajo determinadas circunstancias, como matrimonio, desempleo o fallecimiento.
“¿Para qué te lo dan si ya te moriste?”, cuestionó.
Con consignas como “De norte a sur, de este a oeste, cueste lo que cueste”, “Salario digno, retiro justo”, “2.9 no resuelve” y “Más personal, menos carga laboral”, hombres y mujeres partieron de las oficinas centrales del IMSS en Tlaxcala para realizar una marcha pacífica.
Varón González subrayó que otra de las principales exigencias es garantizar el suministro de insumos médicos en cantidades suficientes y contar con equipo e instalaciones adecuadas para atender a los derechohabientes, pues estas condiciones inciden directamente en el desempeño del personal y en la salud de los pacientes.
“A veces tenemos que estar remendando con tela adhesiva nuestros carritos, o atender a los pacientes en los pasillos. Y eso no es porque nosotros los trabajadores no queramos hacerlo, es porque no nos dan los recursos, no nos dan las instalaciones adecuadas”, expresó.
Precisó que, en Tlaxcala, los trabajadores del IMSS cuentan con un listado de instalaciones y equipos que presentan deficiencias. Sin embargo, afirmó que, en lugar de recibir soluciones a sus demandas para mejorar las condiciones de los centros de trabajo, enfrentan medidas de represión.
“En las mañaneras dicen: ‘Es que no está pasando nada’; no, sí está pasando”, sostuvo.
El enfermero señaló que las inconformidades también se relacionan con presuntos intentos de limitar la libertad de expresión de los trabajadores por parte de su organización sindical, situación que, aseguró, contribuyó a motivar las recientes movilizaciones.
“Salimos a protestar porque en nuestro contrato colectivo, en la revisión del congreso, nos están modificando la cláusula 136 Bis, en donde no podemos manifestarnos ni pertenecer a un grupo antagónico”, explicó.
Detalló que, de acuerdo con lo expuesto por los inconformes, la disposición entraría en vigor el próximo 16 de octubre y contemplaría sanciones para el personal que exprese públicamente o al interior de la institución sus inconformidades respecto a las condiciones laborales y la operación de los hospitales del IMSS.
“A partir del 16 de octubre nos van a sancionar de acuerdo con los estatutos; entonces, ya no podremos tener la libertad de expresión. Antes no se había hecho un atentado a nuestra libertad de expresión”, afirmó.
Finalmente, Varón González destacó que entre las principales demandas del movimiento se encuentra la convocatoria a un congreso extraordinario en el que se discutan las inconformidades de la base trabajadora, entre ellas el incremento salarial, la situación de los fondos para el retiro y la modificación de la cláusula que, aseguran, restringiría su libertad de expresión.
