- La víctima más reciente es Fernando Soto Munguía, el chofer de la pipa que explotó con 49.000 litros de gas propano
La cifra de personas fallecidas que ocasionó la explosión de una pipa de gas en la alcaldía Iztapalapa aumentó a 20. La muerte más reciente registrada es la del chofer, Fernando Soto Munguía.
Esto, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México, la cual informó sobre el deceso de tres heridos más, entre ellos Eduardo Romero, ocurridos durante la noche del martes. Aún hay 31 heridos hospitalizados, mientras que otras 33 personas fueron dados de alta.
El conductor se encontraba en el Hospital de Traumatología “Dr. Victoriano de la Fuente Narváez”. Falleció a los 34 años.
La explosión, de las más graves de la última década en la Ciudad de México, ocurrió el pasado 10 de septiembre en el puente de La Concordia, cerca de los límites de Ciudad de México con Nezahualcóyotl, en el Estado de México, y en la salida hacia Puebla.
Según el primer informe de la Fiscalía capitalina, el accidente ocurrió cuando un “objeto sólido” golpeó el tanque de gas de la pipa y rompió la cubierta, lo que derivó en la fuga de gas y su posterior ignición.
En la última conferencia de prensa que ofreció la Jefatura de Gobierno sobre el tema, la fiscal Bertha María Alcalde informó que la hipótesis más fuerte sobre las causas de la explosión apunta hacia el exceso de velocidad.
Detalló que las investigaciones avanzan por esa vía, aunque se mantienen otras abiertas; por ello, el conductor de la pipa, quien sobrevivía en estado crítico, se encontraba en calidad de detenido y estaba custodiado, pero finalmente murió.

Tras el última reporte y la confirmación de 20 muertos, vislumbra una tendencia de aumento en las muertes desde que se volcó la pipa, hace casi una semana. Algunas de las personas todavía hospitalizadas tienen quemaduras en hasta el 90% del cuerpo.
En las fuertes imágenes capturadas por transeúntes y testigos del siniestro, que son virales en las redes sociales, se pueden observar las llamas, que alcanzaron más de 30 metros.
Tras el impresionante incidente, vecinos y conductores denunciaron el mal estado del pavimento en la zona donde se volcó la pipa; acusaron que está lleno de baches y hoyos que pudieron provocar el siniestro. La jefa de Gobierno, Clara Brugada negó esa hipótesis.
Mientras autoridades indagan sobre las causas y deslindan responsabilidades, el accidente ha puesto en la agenda pública el debate sobre el transporte de materiales peligrosos en horarios de alto tráfico vehicular y en zonas con alta densidad poblacional.
Por ello, la jefa de Gobierno sugirió la creación de un protocolo sobre qué tipo de mercancía puede transitar por las calles de la ciudad y de qué manera; en tanto, la presidenta, Claudia Sheinbaum, respaldó la idea de revisar esos reglamentos.

