En demanda de un precio justo a la tonelada del maíz, campesinos de Tlaxcala, adheridos a diferentes ejidos, bloquearon este martes la carretera México–Veracruz, a la altura del municipio de Nanacamilpa, y uno de los accesos a la autopista Arco Norte, en los municipios de Españita y Sanctórum.
Los productores tlaxcaltecas señalaron que su movilización forma parte del Paro Nacional Agrícola, convocado desde el lunes, para exigir un precio de garantía justo para sus cosechas.
Los agricultores que exigen aumento al precio del maíz también mantienen bloqueos en 34 carreteras de Jalisco, Michoacán, Colima, Hidalgo y Guanajuato.
Esto, luego de que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural modificó el precio que había fijado para la tonelada de maíz blanco durante el próximo ciclo agrícola.
Gobierno federal baja el precio de 7 mil a 5 mil pesos
De acuerdo con Efrén López, representante de la Casa Ejidal de Cuapiaxtla, Tlaxcala, el Gobierno federal había acordado previamente un precio de 7 mil pesos por tonelada, más un apoyo adicional de 200 pesos para transporte.
Sin embargo, afirmó que las autoridades modificaron dicho acuerdo y redujeron el precio a 5 mil 200 pesos, medida que —según denunció— beneficia a grandes empresas compradoras e intermediarias, como Minsa y Maseca, que se dedican a transformar el maíz para venderlo en otros productos.
“Los grandes empresarios, ellos si no quieren perder nada, y ellos doblaron al gobierno para que hoy nos bajen, descaradamente, a 5 mil 200 el precio del maíz, por eso se reventaron los acuerdos y las negociaciones que ya habían avanzado”, expresó López.
Los manifestantes instalaron bloqueos intermitentes sobre la carretera federal México–Veracruz y advirtieron que mantendrán acciones de “resistencia civil y pacífica” hasta que el Gobierno federal reconsidere su postura.
“Pensamos que iba haber sensibilidad de los funcionarios del gobierno estatal y del federal, que iban a ser más conscientes del daño que se le produce al campo tlaxcalteca, al campo mexicano, a todos los granos básicos”, lamentó el representante ejidal.
Los productores exigen que se restablezca el precio mínimo de 7 mil 200 pesos por tonelada, cifra que consideran necesaria para cubrir los costos de producción y garantizar la subsistencia del campo.
“El gobierno cedió a la presión de los empresarios, afectándonos a miles de campesinos y productores. Eso sí encabrona, sí estamos indignados”, apuntó.
“Hoy, con mucha tristeza, vemos que en nuestro país, nuestros gobernantes, nuestros representantes populares no están volteando hacia el campo mexicano, nos están dando la espalda”, añadió.
También pidió comprensión a los automovilistas afectados por los bloqueos y afirmó que, de una u otra forma, todo ciudadano vive del campo, ya sea por razones de trabajo o por alimentación; no obstante, la ciudadanía no respalda a la clase campesina.
Ante la protesta de los trabajadores del campo, la única reacción oficial por parte de las autoridades estatales fue un llamado a la población para tomar vías alternas y extremar precauciones ante las interrupciones en la circulación.

“Nos pagan lo mismo que hace 30 años”
Campesinos declarados en protesta y resistencia civil en otras entidades, denunciaron que, pese al aumento constante en los precios de los insumos agrícolas, el maíz que producen sigue pagándose prácticamente igual que hace tres décadas, lo que los mantiene al borde de la quiebra.
Explicaron que actualmente reciben entre 3.50 y 4 pesos por kilogramo de maíz blanco, mientras que los acaparadores lo revenden hasta cinco veces más caro, aprovechándose de la falta de regulación y del abandono al campo.
“¿Cómo voy a comprar fertilizante, semilla, diésel y todo lo que necesito si me pagan el grano al precio de hace 30 años?”, expresó uno de los manifestantes.
Señalaron que el precio de garantía que exigen al Gobierno federal —de 7 mil 200 pesos por tonelada— busca únicamente obtener un margen justo de utilidad tras un año completo de trabajo.
Aun con la propuesta presentada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) de pagar el maíz blanco a poco más de seis mil pesos por tonelada, los campesinos aseguraron que no aceptarán ni un peso menos de lo que han solicitado, al considerar que cualquier cifra inferior los deja en pérdida.
También exigieron que el precio del grano no dependa de la Bolsa de Chicago, pues los productores nacionales no exportan su maíz y enfrentan condiciones de mercado completamente distintas a las internacionales.
«Quieren pagarnos según la Bolsa de Chicago y nosotros ni exportamos. Quieren pagarnos bien barato y luego vender caro. Así no se puede”, comentó otro campesino.

